'Yo soy español, español.... persona'
Ya han pasado varias semanas, los colores rojo y amarillo se van disolviendo de los balcones, coches y móviles. Como un huracán bicolor, contagió a un país enteró, haciendo que olvidasen sus preocupaciones, sus diferencias, sus prejuicios. En una época donde se ha fertilizado y allanado el camino para el odio (por pensar diferente), el egoísmo (prima tu riqueza sobre la de los demás) y la insolidaridad (agua, derechos, impuestos). Dónde con solamente por haber nacido en otro lugar te hace ser poseedor de más privilegios, te hace ser de “un mundo distinto”, te hace menospreciar a tus vecinos. Un equipo de fútbol, hizo recordar a la gente (aunque solo fuera aparentemente) que no somos diferentes. En un instante todos estamos abrazándonos a gente que no conocíamos, cantando de alegría e,incluso, a personas de otros países que se unían a esta celebración. Hizo olvidar las insignificantes rencillas del agua, el idioma, la bandera. Nos recordó que si todos trabajamos unidos y nos ayudamos, podemos hacer algo grande. Da igual que fueras alicantino, madrileño o catalán, todos vivimos en el mismo mundo. Y esa noche, nuestro mundo era la selección española.
Tal vez a partir de ahora cuando lleves una camiseta con los colores de tu país no te llamen "facha"; tal vez ahora si te ven tarareando el himno de tu país no te miren con mala cara; tal vez, y sólo tal vez, si personas de otras Comunidades Autónomas necesiten nuestra ayuda, no nos importe colaborar (sin ser vulgares usureros). Realmente no importa si eres de un territorio español o de Francia, si todos trabajamos juntos, alcanzaremos un bienestar social mayor.
Lástima que todo ésto acabe siendo quimera, pues mientras existan atizadores del egoísmo, la avaricia y del poder... difícilmente nos podremos aproximar. ¿Y qué consiguen ellos? Poder, riqueza y un "mini reino" donde gobernar.
Jesús Cuesta Arza |