Primer año de la legislatura: apatía y desconfianza
| | Marita Carratalá
Concejal del grupo Municipal DECIDO |
Culminado el primer año de esta legislatura política, en El Campello, se puede decir aquello de “es necesario que todo cambiara, para que todo permaneciera igual”. Así tras perder la mayoría el Partido Popular en las últimas elecciones, todo ha cambiado, y todo permanece igual.
Desde Decisión Ciudadana, hemos tratado de ejercer una política acorde a nuestros postulados y compromisos. Esto no siempre ha sido fácil, ya que en primer término, la política local, y más aún en determinados círculos muy locales, se tiende a llevar las ideas a lo personal, confundiéndose ideas y sentimientos, lo que ha llevado en no pocas ocasiones al terreno del insulto, de la provocación, o incluso del rencor, a determinados políticos, olvidando que representan a personas que los eligieron para ejercer la política, y no sus aspiraciones personales.
Así, en este año de legislatura Decisión Ciudadana, ha ofrecido a los grupos políticos su voluntad para formar pactos de gobierno, sin importar el color político, ya que nosotros a diferencia de otras formaciones, no anteponemos las siglas, si no las ideas y el bienestar del pueblo. La respuesta ha sido en uno y otro caso, el silencio o el desinterés ¿Puede entenderse esto?: desde un punta de vista político, no.
Esta apatía política ha estado salpicada de estériles mociones políticas para que el Pleno apruebe o desapruebe determinadas políticas de ámbito autonómico, que nada tienen que ver con la política o la gestión local, y que lo único que persiguen es justificar ante el ciudadano una política de trincheras, que todo sea de paso no sirve para nada habida cuenta de la aplastante mayoría del Partido Popular en el Consell.
Otra cuestión que nos ha llamado mucho la atención, ha sido la parcialidad de determinados diarios a la hora de valorar el voto de Decisión Ciudadana: cuando nuestro voto ha coincidido con el del grupo popular, se nos ha mostrado como “colaboracionistas”, y cuando ha sido al contrario, y otros grupos han dado su apoyo al PP, nadie les ha tildado de colaborar, y eso que han sido puntos claves en la política municipal. Así entendemos que a nivel local, las ideas no se valoran por lo que son, si no tristemente, por quién las dice.
Dicho esto, y de una manera muy sucinta podemos sintetizar las principales acciones que hemos llevado a cabo: Propusimos que toda la información medioambeintal esté inmediatemente a disposición de cualquier vecino: ganamos.
Votamos en contra de las plazas a medida: perdimos todas las votaciones.
Propusimos un nuevo Reglamento de Participación Ciudadana, elaborando incluso un borrador muy avanzado: contamos con la práctica oposición de casi todos los grupos. A pesar de ello. Se presentó un reglamento, que gracias a la colaboración del grupo popular fue enmendado con nuestras propuestas y, ahora se cuenta con uno, con menores cuotas de participación de las que deseábamos, pero capaz de iniciar -con la voluntad de los políticos, claro está- un camino que acerque la política local a los ciudadanos.
Apoyamos la cesión de la antigua sede de la Policía Local al Instituto de Ecología Litoral, para favorecer su continuidad como uno de los centros de investigación medioambiental del ámbito costero más relevantes de la Comunidad Valenciana: ganamos.
Se propuso al Pleno Municipal la aprobación de un Reglamento sobre el IBI, con el objetivo de ayudar a los ciudadanos de nuestro pueblo que estaban ( y están) pasando apuros económicos. El Pleno lo aprobó, pero al no haberse sacado adelante el Presupuesto Municipal 2012, todo ha quedado en nada, gracias al Grupo Popular, que prefiere la comodidad de la prórroga presupuestaria a planificar la economía local: toda una irresponsabilidad.
Elaboramos un borrador de Ordenanza medioambiental, para dotar al ayuntamiento de herramientas jurídicas frente a cualquier fuente de perturbación ambiental: ninguna respuesta.
Votamos a favor de la cesión de suelo público, para favorecer la inversión privada o pública para generar empleo y riqueza en el pueblo: votamos a favor, coincidiendo con el PP y fuimos tildados de colaboracionistas, cuando en nuestro programa político lo ponía claramente.
Votamos en contra de crear empresas públicas de generación de empleo, porque entendemos que lo que se debe hacer es apoyar la iniciativa privada y fomentar a las pymes y autónomos, como verdaderos motores de la economía local. Esta vez coincidimos con el PP, y de nuevo fuimos acusados de sostener la alcaldía.
Votamos en contra de continuar con la actual empresa que se supone está construyendo la piscina, por que no está haciendo nada: perdimos.
Recientemente, votamos en contra de aprobar un Convenio con una Universidad que todavía no existe, y que podría perseguir intereses de desarrollo urbanístico en una determinada zona de El Campello: perdimos; curiosamente los dos grupos principales de la oposición votaron a favor de la propuesta del PP, ¿nadie dijo nada?.
A pesar este panorama sórdido, queremos seguir apostando por el cambio, queremos fomentar un gobierno local bajo el principio de la gobernanza, basado en la cooperación en régimen de igualdad con los representantes de las empresas, los grupos de la comunidad, el sector de voluntariado y demás miembros de la sociedad civil. Esto sólo podría funcionar si el Ayuntamiento estuviera dispuesto a compartir su poder y autoridad. Es muy importante recordar que la participación ciudadana, no es preguntar a los ciudadanos por sus necesidades y aspiraciones, para después hacer caso omiso. Cuando no se presta atención a la opinión de los ciudadanos crece la apatía y la desconfianza. Otro de los principales escollos que hemos podido comprobar a lo largo de este año, es la cultura organizativa, en el Ayuntamiento: en muchas ocasiones, el principal impedimento para la favorecer el desarrollo de políticas participativas, es la reticencia de determinados funcionarios para compartir su gestión con los ciudadanos. Para cambiar esta cultura organizativa ya arraigada y llevar la participación ciudadana hasta un punto de no retorno, es imprescindible un marcado liderazgo -cosa que todavía no hemos visto-. Este punto se alcanza cuando la participación se considera como un derecho valioso e imprescindible de los ciudadanos, cuestión que por otro lado, los políticos no priorizan; a pesar de ser un buen recurso para que los políticos potencien la legitimidad política e incrementen sus oportunidades de ser elegidos; y una buena manera de ayudar a los profesionales y funcionarios a realizar su trabajo de forma más constructiva y satisfactoria.
Desde Decisión Ciudadana, queremos dar una respuesta a las preocupaciones comunes sobre la apatía ciudadana y la desconfianza hacia el gobierno, y tendemos la mano a las diversas oportunidades positivas que existen para revitalizar la democracia local e incluir a los ciudadanos en el gobierno de forma más integral. Por ello, estamos dispuestos a continuar trabajando por la ciudadanía de El Campello, para lo cual quedamos a su entera disposición para atenderle en el Ayuntamiento, simplemente, pregunten por Marita.
Marita Carratalá Concejal del grupo Municipal DECIDO |