Un par de tardes
Hace unos tres años, tras acabar un debate en las Cortes Generales y en el que se trataron asuntos económicos, la indiscreción de un micrófono abierto tras finalizar la sesión captó un comentario privado que le hacía el diputado y economista Jordi Sevilla al Presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
Más o menos venía a decir: “Has estado bien, Presidente. Sólo algunos detalles…, pero nada que no se pueda mejorar dedicándole un par de tardes”.
Desconocemos cuántas tardes le ha dedicado el equipo económico de Presidencia al sr. Zapatero desde entonces, aunque me temo que deben ser bien pocas a tenor de comentarios tales como que “la economía es cosa de Solbes”.
Yo, desde luego, no me resigno a que la economía deba ser algo para iniciados.
Depende de la profundidad con que quieran abordarse los asuntos. La economía impregna la vida cotidiana y no es necesario ser un experto para hablar de ella a ciertos niveles. Desde hace bastantes años se ha avanzado mucho en la divulgación de la economía a través de los medios de comunicación.
Ahora bien, si de lo que se trata es de realizar análisis económico y a partir de ahí construir un discurso político, necesariamente deben respetarse dos premisas: la primera es conocer los fundamentos y herramientas básicos de la ciencia económica; la segunda utilizar los datos sobre los que se realiza el análisis de forma contrastada y bienintencionada. Y en todo momento asegurarse del realismo de los supuestos de partida. De lo contrario, quien realiza el análisis se engaña a si mismo y engañará a los demás. No obstante hay quien se empeña una y otra vez en arrojar pedradas dialécticas en materia económica.
Y al hilo de esto, vaya piedras está soltando el PSOE en San Vicente del Raspeig desde el debate de los Presupuestos 2008.
Con la intención de demostrar que el Partido Popular reduce las inversiones en San Vicente, cosa bastante difícil de creer para cualquiera que tenga ojos en la cara, los socialistas presentan los datos del presupuesto municipal, comparando las liquidaciones de los presupuestos de los años 2003 a 2008.
Que yo sepa, el ejercicio 2008 sólo acaba de comenzar y ni siquiera se han incorporado los remanentes de inversiones.
Sin embargo parece que ello no es obstáculo para darlo ya por liquidado en el mes de febrero ¿no les parece absurdo? ¡Y encima lo dibujan! En cuanto a los tributos locales, no se les ocurre otra cosa que acudir a la simpleza de la “imposición por habitante”, cuando es sabido que la tributación municipal se basa en impuestos directos sobre los bienes inmuebles y otros parecidos (los clásicos impuestos de producto) y no en tributos per cápita ni en tributos sobre la renta.
Desconocen el concepto de esfuerzo fiscal, que es el utilizado por el Estado para medir en qué grado se ejerce la potestad tributaria local. Ignoran el criterio de capacidad fiscal y recaudación potencial máxima de un territorio, conceptos relacionados con la riqueza catastral, el parque de vehículos y el tejido industrial y comercial Por poner un ejemplo: Dos municipios con los mismos tipos tributarios, la misma recaudación y el mismo número de habitantes tendrán, sin embargo, un esfuerzo fiscal diferente si el número y valoración de sus bienes inmuebles es superior en uno que en otro o tiene un mayor o menor parque de vehículos.
Respecto a las transferencias del Estado (no del Gobierno) sepa el lector que están determinadas fundamentalmente por el número de habitantes del municipio y no la buena gestión del sr. Zapatero. Pero los socialistas siguen repitiendo el argumento a ver si cuela entre su electorado. En lugar de reclamar una reforma del sistema de financiación local y profundizar en la participación de los ayuntamientos en los tributos del Estado y de las comunidades autónomas no se les ocurre otra cosa que poner como paladín y salvador del municipio al Gobierno central. Cosas como esas constituyen toda una lacra para el movimiento municipalista.
La utilización malintencionada de los datos económicos conduce al partido socialista en San Vicente a la falta de credibilidad y eso se traduce en el escaso apoyo popular que viene cosechando elección tras elección. Aunque tampoco deja de ser preocupante que su proceder no esté guiado por la mala intención sino que sea fruto de una atrevida ignorancia.
Entonces estamos perdidos. Por favor, ¿sería posible que alguien les dedicara un par de tardes?.
Manuel Marco - Concejal de Hacienda Manuel Marco |