El Audi R8 Spyder 5.2 FSI Quattro, una virguería sobre ruedas
Al más puro estilo Audi, el R8 Spyder 5.2 FSI quattro monta una capota de lona.
Ésta pesa sólo unos 42 kg, lo que mantiene a raya el peso total del vehículo y su centro de gravedad en un punto bajo.
Cerrada se integra con armonía en la línea de diseño; se desliza hasta la parte trasera en dos delgadas aletas, que muestran un contorno similar al del techo rígido del Coupé.
La capota es absolutamente apta para circular a altas velocidades y muy silenciosa. Con el accionamiento electrohidráulico de serie se abre y se cierra en 19 segundos, incluso en marcha, mientras no se superen los 50 km/h. La luneta calefactable está integrada por separado en la pared divisoria.
Puede bajarse o subirse con sólo pulsar un botón, tanto con la capota abierta como cerrada. Audi ofrece además un cortavientos que se puede montar con apenas dos maniobras.
La pared divisoria incorpora una protección antivuelco compuesta por dos placas pretensadas.
La carrocería de aluminio del R8 Spyder, fabricada según el método de construcción Audi Space Frame (ASF), ha sido reforzada en las zonas más relevantes; sin embargo, sólo pesa 216 kg, apenas 6 kilogramos más que la del Coupé. El peso de este deportivo descapotable de alto rendimiento, en versión con cambio manual, asciende a sólo 1.720 kg.
El motor V10 de 525 CV (386 KW) acelera a este deportivo de alto rendimiento con ligera capota de lona de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos, otorgándole una velocidad punta de 313 km/h. El R8 Spyder 5.2 FSI quattro fascina por su concentración de tecnologías: la carrocería ASF de aluminio y material compuesto reforzado con fibra de carbono, la tracción integral permanente quattro, los faros en tecnología LED y el innovador micrófono de cinturón. |