Me compro un coche de segunda mano. ¿Qué debo revisar?
| | Raúl Ibáñez Montesinos-Miguel Cantó Segura |
La elección de un coche de segunda mano, pasa por analizar el modelo más adecuado para nuestro caso en concreto. Entre los múltiples casos que se pueden plantear, está el cubrir una necesidad o un capricho, si a priori ambas situaciones pueden ser parecidas, en la práctica son radicalmente diferentes. En el primer caso la variedad de modelos que se adaptan a la necesidad, pueden hacernos más exigentes a la hora de pedir unos requisitos mínimos; en el segundo caso puede que tengamos que sacrificar determinados apartados, siempre que se cubran los mínimos que se consideran necesarios.
Primer vistazo…
Una vez que concretamos con el vendedor para ver el coche lo primero que debemos hacer es un vistazo general, debemos mirar que el estado de la pintura sea más o menos válida. Tenemos que tener en cuenta que según la antigüedad del coche la pintura va a estar más desgastada, pero debemos fijarnos en que no haya cambios de tonalidades entre, por ejemplo, la aleta y el capó. Esto es un síntoma claro de que el coche ha llevado algún golpe y se ha repintado la zona dañada.
No es lo mismo un coche que duerme en la calle que un coche que duerme en garaje, así cómo de la zona donde se encuentra el coche.
Chasis…
Es muy importante el fijarse en las holguras entre las piezas. Por ejemplo capó-aletas, aletas-puertas, etc... Dependerá del modelo, pero suelen ser de unos 3 milímetros y regulares. Con regulares me refiero a que, si en la parte superior de la puerta tiene esos 3 milímetros, en la parte inferior deberá tenerlos también.
Si ha habido un golpe y no se ha reparado bien en bancada, pueden verse esas holguras entre piezas.
Llantas y ruedas…
Si las llantas son de chapa poco hay que mirar en ellas, que no estén muy dañadas y poco más.Si son llantas de aleación hay que fijarse en que no estén muy dañadas por culpa de bordillazos o cosas por el estilo. Especial atención hay que poner si las llantas son de magnesio (muy pocos coches llevan llantas de magnesio, así que esta parte casi sobra) puesto que las llantas de núcleo de magnesio si este núcleo entra en contacto con agua o humedad pueden quedar seriamente dañadas.
El interior…
Aquí ya todo depende de cada uno, a mí personalmente no me importa que el interior de un coche de segunda mano esté un poco desgastado, hasta cierto punto es normal.
Es importante fijarse en si el conductor es o no fumador, y si lo es, si fuma dentro del coche. El olor del tabaco es muy difícil de quitar de un coche (por no decir casi imposible) a no ser que retapizemos de nuevo. Aquí en poco más hay que fijarse, el estado de los asientos debe ser medianamente bueno y los pedales deben estar en buen .Las ventanillas deben subir y bajar bien y no hacer ruidos raros, así como las manetas de las puertas debe estar en buen estado.
El vano motor
Aquí hay bastantes cosas que mirar, en primer lugar, aunque pueda parecer lo contrario, es bueno sospechar cuando el motor está “impoluto”. Esto lo puede hacer el dueño para intentar ocultar posibles pérdidas de aceite/agua que pueda tener el motor, yo prefiero que el motor este sucio y se vea que no pierde líquidos por ninguna junta. Con el motor en marcha las correas no deben chirriar, esto es síntoma de que están poco tensadas o desgastadas (la correa de la distribución ni que decir tiene que no debe de chirriar, eso sería que está patinando (me aclaro, una correa de distribución no "patina", puede ser que esté mal tensada y se salte algún diente, con esto podemos doblar las válvulas y hacer un estropicio en el motor) y podría destrozar el motor).
En los coches con correa de distribución normalmente se cambia ésta a los 100.000km más o menos, es un dato a saber para coches que ronden esa cifra, porque suele ser un pelín cara cambiársela. En los coches con cadena de distribución no hay que preocuparse en teoría, puesto que no se cambia. Debemos preguntarle al dueño con que frecuencia cambia el aceite al coche, si es un coche turboalimentado los cambios de aceite deberían de hacerse antes de lo que marca el manual, aunque si no se le da mucha caña al coche tampoco es mucho problema. Si el dueño no tiene problema desmontaremos un par de bujías para ver su estado, que es:
- Color blanco grisáceo o gris amarillento: motor en buen estado, mezcla buena, ajuste encendido correcto, arranque en frío sin problemas.
- Desgaste o deterioro: no tiene porqué significar un deterioro del motor, si son viejas hará que el coche no vaya todo lo fino que debería.
- Presencia de carbonilla: mezcla demasiado pobre.
- Bujía cubierta de hollín: mezcla demasiado rica.
- Machas grises o negras: problemas de detonación (mucho cuidado con esto).
En los motores turboalimentados no es muy normal escuchar silbar el turbo (en algunos diesel si), si el turbo silba en exceso esto quiere decir que puede tener alguna holgura en los cojinetes del compresor.
Debemos también quitar el tapón del aceite y comprobar que no haya una mezcla que parezca mayonesa, esto quiere decir que el agua se está mezclando con el aceite.
Podemos echarle un pequeño vistazo a los manguitos del coche, aunque es bastante difícil de ver si están en mal estado, porque puede ser que el manguito no tenga fugas pero que este en tan mal estado que pueda propiciar a que éste rompa.
Raúl Ibáñez Montesinos-Miguel Cantó Segura |