Consejos para conducir en nuestros viajes para irnos de vacaciones
Agosto es un mes clave en la actividad de las carreteras. Muchos nos vamos de vacaciones y, en muchas ocasiones, elegimos nuestros vehículos para realizar los desplazamientos, por largos que sean en ocasiones.
La Confederación Nacional de Autoescuelas ha difundido una serie de recomendaciones para conducir que nuestros viajes sean lo más seguro posibles y podamos llegar a nuestros destinos y retornar a nuestro hogar sin sufrir ningún percance.
En cuanto a la alimentación se refiere es importante realizar antes y durante comidas ligeras y beber abundantemente, eso sí, si es agua, mucho mejor. Por tanto, es deseable evitar conducir bajo los efectos de bebidas que aunque tengan una baja graduación alcohólica puedan alterar nuestra manera de conducir y percibir el entorno. También es importante evitar la distracciones como, por ejemplo, cuando un insecto se introduce en nuestro vehículo.
Lo mejor es detener el coche y tratar de expulsarlo del interior.
Un aspecto muy importante es la forma en la que vamos vestidos. Nada de chanchas u otros calzados que puedan dificultar el manejo de los pedales. Conviene, además, utilizar ropas claras, holgadas y cómodas. El equipaje no debe convertirse en un proyectil en el caso de que frenemos bruscamente. También es decisivo repartir bien la carga en el maletero y que ésta no sea pesada.
Una vez en la carretera, es vital controlar el entorno. Hay que mirar con frecuencia los espejos retrovisores con una frecuencia suficiente según el tipo de vía por el que discurramos.
Cada cinco segundos en vías urbanas, diez en carreteras sin tráfico y quince cuando transitamos por autopistas y autovías. La distancia de seguridad debe ser de dos segundos con el coche precedente. Si vamos a más de ochenta kilómetros por hora, también si conducimos en condiciones climatológicas adversas, bajo los efectos de un medicamento o estemos fatigados, debemos añadir un segundo más.
En una retención se debe guardar una distancia de seguridad de dos a tres metros con el objetivo de salir airosos cuando necesitamos maniobrar con rapidez o evitar una colisión con el vehículo precedente en el caso de que suframos un impacto en la parte de detrás de nuestro coche. También es importante hacer notar que estamos en una retención, para ello podemos accionar las luces de emergencia.
Finalmente, es importante evitar los ángulos muertos de visión, para ello es necesario girar la cabeza cuarenta y cinco grados para reducirlos y orientar correctamente los espejos retrovisores de tal forma que veamos el máximo de calzada y el mínimo del lateral del vehículo. |