 El cabello crece alrededor de 1 cm al mes, por lo que si tu pelo crece en esta proporción, pude decirse que esta sano. Está comprobado que la vitamina A, los complejos de vitamina B que contengan sobre todo ácido pantoténico (B5) y la vitamina C, ayudan a tener un cabello sano.
Aunque parezca mentira el cabello humano es más fuerte que un hilo de cobre de igual espesor, una cuerda hecha con mil pelos podría sostenernos en el aire sin ningún problema. Pero cómo saber verdaderamente si nuestro pelo está sano o necesita cuidados especiales.
Una conocida marca ha desarrollado un test con el podemos conocer la calidad de nuestro cabello. Para llevarlo a la práctica debemos arrancar con suavidad un pelo, preferiblemente de la parte superior, porque suele ser la zona que comienza a dañarse en primer lugar. Coloca en paralelo la punta y la raíz, para poder compararlas y observar así las siguientes características: el grosor, el color y la textura. Si el diámetro del pelo es más pequeño en las puntas, entonces nuestro cabello esta comenzando un proceso de degradación y tenderá a mostrarse seco, débil y con pérdida de volumen.
Si nos fijamos en el color y notamos que este ha perdido intensidad en la punta comparado con la raíz, estaremos perdiendo hidratación o melanina (pigmento natural del color del cabello). El cabello tenderá a la formación de puntas abiertas y a mostrará electricidad estática, lo que lo hará poco manejable. En cuanto a la textura, si el pelo tienen menos brillo en las puntas que en la raíz, y el tacto no es suave, es que la cutícula no está en buenas condiciones y el resultado es un pelo sin brillo, que no refleja luz. Por el contrario, si la punta y la raíz tienen el mismo aspecto y textura es porque el pelo está sano. |