 El azúcar blanco común o la sacarina son los edulcorantes más populares en los hogares españoles, pero no dejan de ser productos de origen artificial, como la sacarina o el aspartamo, o han sido procesados químicamente para su comercialización, caso del azúcar común. Éstos no sólo no aportan ninguna cualidad positiva al organismo pero consumidos en exceso producen efectos negativos sobre nuestra salud.
Por el contrario, existen edulcorantes naturales que aportan beneficios a nuestro organismo, como vitaminas y minerales, entre otros elementos. Entre estos, podemos citar al azúcar crudo de caña -rico en vitaminas como la A, B1, B2, B6 o E-, la fructosa -presente en frutos secos y verduras-, la miel -fuente de vitaminas, minerales, aminoácidos, proteínas, etc-, el sirope de arce - rico en minerales-, la estevia -planta originaria de Paraguay, bien tolerada por los diabéticos-, las maltas -tanto de arroz como cebada y abundante en proteínas y minerales- o las frutas desecadas -de uso común en Medio Oriente-. |