 La espirulina es uno de los alimentos con mayor concentración de nutrientes que existe en el mundo vegetal. Es una primitiva alga unicelular que tiene forma de espiral (de ahí su nombre), y es de color azul verdoso por la presencia de clorofila que le da el color verde y de ficocianina, pigmento que le da el color azulado. Desde hace unos años tenemos la suerte de que en nuestro país se están realizando cultivos de esta maravillosa alga, concretamente en el término municipal de Alhama, en Murcia, lugar elegido por su abundancia de sol, la riqueza de su agua y su proximidad a un parque natural libre de contaminación.
Estamos ante un superalimento que ofrece proteínas más digeribles que las de la carne de vacuno y contiene una sorprendente variedad de elementos nutritivos: vitaminas, macrominerals, minerales, ácidos grasos esenciales, proteínas, ácidos nucleicos (ADN y ARN), clorofila, y una amplia gama de fitoquímicos. Además es mucho más digerible que cualquier otra forma de proteína y sólo necesitaremos unos 36 gramos para obtener todos los aminoácidos esenciales necesarios en un día.
También hay que destacar sus enormes posibilidades para tratar la obesidad o el sobrepeso, a que es un alga muy rica en mucílagos, con gran efecto saciante, laxante y antioxidante. Asimismo hay que resaltar su beneficioso efecto sobre nuestras defensas, gracias entre otras cosas a sus lactobacilos y bifidobacterias, que regeneran la flora intestinal y mejoran muchos problemas digestivos. Millones de personas alrededor del mundo utilizan la spirulina como un complemento alimenticio en su dieta.
La O.N.U. mediante el Instituto Intergubernamental para el Uso de las Microalgas Spirulina contra la Malnutrición recomienda el empleo de microalgas como la espirulina contra la malnutrición aguda en situaciones de emergencia humanitaria, de malnutriciones de índole crónico, y para el desarrollo sostenible. |