 Diagnostics for all, es una asociación sin ánimo de lucro con sede en Cambridge, Massachusetts, desde donde se ha diseñado un test sanguíneo barato y desechable para patologías en el hígado. El dispositivo está confeccionado con un papel apilado y del tamaño de un sello postal para probar la toxicidad de los medicamentos en el tratamiento del VIH y la tuberculosis.
Algunas terapias antirretrovirales y muchos medicamentos contra la tuberculosis son perjudiciales para el hígado.
Los pacientes que toman medicamentos contra el VIH y la tuberculosis en los países desarrollados suelen someterse a pruebas mensuales para ver si sufren daños en el hígado, y se les retira el tratamiento si el daño hepático es inminente. En los países subdesarrollados, las pruebas de función hepática están a menudo por debajo de los niveles óptimos o inexistentes porque las pruebas son caras o difíciles de obtener, o los resultados tardan demasiado, por lo que los pacientes que reciben tratamiento contra el VIH o la tuberculosis sufren insuficiencias hepáticas causadas por la medicación.
Con este nuevo dispositivo se pretende corregir esta situación. Tan sólo unas pocas capas de papel con patrones, y laminado para su protección es lo que se requiere para realizar el test. La gota de sangre procedente de un pinchazo en un dedo se coloca en una pequeña abertura en la laminación. Un filtro en el interior se encarga de detener las células rojas de la sangre, y libera el plasma restante en los canales del papel.
Aquellos reactivos que sean sensibles a los indicadores moleculares de daño hepático son captados por el camino, y se unirán al plasma en la última capa de papel. Una prueba de color indicará la cantidad de marcador de daño presente en la muestra de sangre.
Cada test costaría un céntimo dado que la materia prima para el test es el papel. Asimismo, hace uso de las propiedades del papel para provocar flujos, eliminando la necesidad de utilizar costosos equipos como, por ejemplo, los de bombeo. |