 Constantemente estamos oyendo que el cáncer de mama está aumentando, que la comida que injerimos lo produce o que el simple hecho de hacerse una mamografía puede aumentar el riesgo, etc, etc. Por todo ello siempre son convenientes estos artículos de difusión sencillos y fáciles de leer, pero al mismo tiempo escritos después de consultar todo lo novedoso sobre el tema.
Efectivamente es el cáncer más frecuente entre los tumores malignos de la mujer, con una incidencia según la OSI de que una de cada 11 mujeres lo va a padecer, y que si bien en Estados Unidos ha habido un aumento constante de su incidencia, sin embargo la mortalidad en la ultima década del siglo pasado ha disminuido en un 22%, lo mismo que ha ocurrido en Europa y en España. Siendo su frecuencia más alta en Estados Unidos, Gran Bretaña y Países Nordicos. Y Asia el continente donde menos se padece.
En cuanto a las causas , el asunto se complica, ya que se barajan muchos factores. Por ello voy a intentar resumirlos al máximo. Empezamos diciendo que la mujer tiene un riesgo 100 veces mayor que el hombre. El factor genético le sigue, con un riesgo de un 50% cuando en los antecedentes familiares existe una madre y una hermana.
Se está valorando la presencia de un gen que sería el responsable de su aparición, diferenciándolo de los casos en que solo se trataría de una herencia familiar. La edad es un factor claro, la mayoría de los cánceres se diagnostican entre los 40 y 49 años, con unos picos a los 45 y 55. La aparición de la primera menstruación, cuanto antes se produce, más posibilidades tendría de padecerlo. Lo mismo que una menopausia tardía. Por eso cuando tenemos que operar a una mujer alrededor de los 45 años no está demas aconsejarle se quite los ovarios, puesto que los estrógenos que liberan aumentarían las posibilidades de tener un cáncer no solo de ovario sino de mama.
Cuanto más joven se tiene un hijo menos probable es un cáncer. Cosa que en los tiempos actuales cuando la mujer tiene el primero, por encima de los 35 años, su riesgo sera mayor. El aumento de peso, con el exceso de grasa y el volumen excesivo de las mamas serían otro factor a tener en cuenta. No en cambio el uso de sujetadores, y el llevar una prótesis, ya que ambos casos se supone que tenían unas mamas pequeñas.
En cuanto a la alimentación, no hay estudios claros que digan que el aumento de grasas aumentaría la incidencia, como se ha estado diciendo en los últimos años, solo hipotéticamente se piensa que el aumento de grasa en la mama llevaría consigo el aumento de síntesis de estrógenos localmente que a su vez favorecerían un cáncer hormonodependiente que estuviera en un periodo de latencia.
Las radiaciones que se utilizan para el diagnóstico no deben preocuparnos, si en cambio cuando esta se produce en un ambiente laboral o en catástrofes con radiaciones exorbitantes.
Los tratamientos hormonales, como son los anticonceptivos, estamos convencidos que no son un factor de riesgo. En cuanto a los tratamientos hormonales en la menopausia, los estudios son contradictorios y estan en estado de más metanalisis y discusión. De todo ello se deduce que, sabiendo la cantidad de factores que influyen, está claro que la única arma de que disponemos, es en ese periodo en que el cáncer esta latente y que está establecido entre 10 y 15 años, hacer un diagnóstico lo más precoz posible, pues como deciamos al principio lo que esta claro es que con los tratamientos modernos la mortalidad por cáncer de mama está disminuyendo. Y a esto es a lo que la mujer se tiene que coger ,que si bien por un lado, aumentan las posibilidades de tener un cáncer, por el otro, las posibilidades de curase también están aumentando diariamente.
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