 Un grupo de investigadores ha descubierto una hormona natural que actúa de la misma manera que el ejercicio sobre el tejido muscular, quemando calorías, mejorando el tejido muscular de la insulina y posiblemente aumentado la fuerza. Estos científicos esperan que este descubrimiento pueda utilizarse como un tratamiento para la obesidad, la diabetes y potencialmente, enfermedades neuromusculares como la distrofia muscular.
La revista Nature se hizo eco de este estudio realizado por científicos dirigidos por Bruce Spiegelman el cual demostró que dicha hormona se produce de forma natural en ratones y seres humanos transforma grasa blanca, es decir la que se almacena como reservas de calorías en exceso, a grasa marrón, que genera calor.
Los ratones que recibieron la hormona perdieron algunos gramos los primeros 10 días después del tratamiento y ciertos genes involucrados en la alimentación de la célula se activaron. La hormona también protegió a los ratones ante una dieta alta en grasas, protegiendo a los ratones contra la obesidad y diabetes.
Aunque todavía queda mucho por investigar, los responsables de la investigación creen que se pueden trasladar sus efectos a los seres humanos con diversas enfermedades, este trabajo tiene el potencial de cambiar lo ya establecido dentro del campo de las enfermedades metabólicas. |