 El Trastorno Generalizado del Desarrollo hace referencia a un retraso madurativo en el niño que afecta a distintas áreas, como la motora, el lenguaje, las relaciones sociales, la autonomía personal… etc.
Con frecuencia, los niños con este problema ya presentan síntomas desde el nacimiento, como poco interés las relaciones sociales, no atienden a su nombre, un retraso en el desarrollo psicomotor…etc. pero suele ser alrededor de los 2 años, cuando se produce la explosión del lenguaje, cuando esta carencia hace patente que algo raro sucede. El déficit comunicativo es muy llamativo, ya que no suele haber intención comunicativa, ni contacto visual, o si la hay, es muy pobre.
Aunque el trastorno generalizado del desarrollo es de curso crónico, con la interveción psicológica y logopédica adecuada se logran grandes avances y que el niño desarrolle al máximo sus capacidades, por lo que la detección e intervención precoz son de vital importancia. |