Uno de cada 5 niños en edad escolar sufre algún traumatismo dental. Estos accidentes pueden ocurrir en casa o en el colegio. Cuando hay caídas y golpes en la boca, los primeros que deben detectar el problema son los padres o profesores, si están en el cole. Ellos juegan un papel importantísimo en la detección temprana de la urgencia y su posible consecuencia. Realizar un tratamiento oportuno y temprano de la zona lesionada es crucial para la obtención de resultados satisfactorios en su cura. Me explico; si padres, tutores, cuidadores y maestros están debidamente informados sobre los posibles daños que pueden sufrir los dientes y/o la mandíbula cuando un niño sufre un accidente, la posibilidad de éxito en el tratamiento posterior al daño, es muy elevada, llegando a solucionarse el 90 % de los casos. Es importante que todos tengamos conocimiento sobre el manejo de situaciones con traumas dentales. Los traumas en niños son la segunda causa de atención odontopediátrica, tras la caries. En niños con dientes temporales, la edad en que se producen más traumatismos dentales va de los 10 a los 24 meses, cuando el niño comienza a caminar, es mas inseguro y, por lo tanto, hay mayor frecuencia de caídas. Luego existe otro pico de traumatismos en niños con dentición permanente, entre los 9-11 años, por lesiones durante juegos, golpes contra otros niños practicando deportes o caídas. Son los incisivos centrales superiores los dientes que mayoritariamente se ven afectados, y de diferente grado, pudiendo sólo verse dañado el esmalte a, en casos mas extremos, verse implicada la corona y la raíz dental. Las lesiones pueden ir desde simples fracturas de esmalte a luxaciones mas complicadas.
Las consecuencias de estos golpes pueden ser sólo funcionales (que se parta un trozo de diente, o un ángulo del mismo) o tener consecuencias estéticas y psicológicas.
La actitud terapéutica de quienes conviven con el niño es importante porque puede resolver o agravar el problema.
Si el diente, ya sea temporal o permanente se cae durante el golpe, la mayoría de los adultos no sabría si debe recogerlo, conservarlo y llevarlo al dentista. Debemos informar de la necesidad de conservarlo, llevándolo al profesional de la manera mas adecuada. Pero, ¿cómo es la manera de llevar este diente caído o trozo del mismo? No debemos cepillar, limpiar, ni manipular en exceso el diente.
Trataremos de transportarlo en la propia saliva del niño, no en agua oxigenada, alcohol, ni leche ni ningún otro líquido desinfectante, ya sea dentro de la boca del mismo o en una gasa mojada con su propia saliva.
De todo esto deducimos la importancia de conocer cómo actuar cuando se producen los accidentes, ya que según datos, entre el 7-11% de los encuestados no considera necesario acudir al dentista cuando ocurre un golpe en la boca del niño, habiéndose producido golpes en el 40 % de los niños en edad escolar. Si estamos atentos a los primeros auxilios en caso de rotura y caída de dientes, podremos actuar de forma eficaz y salvar la pieza dentaria. Creo que mas información sobre el tema debería ser incluida dentro de las campañas de salud infantil que la administración realiza periódicamente. Si no sabe cómo actuar, en la próxima visita a su odontopediatra, infórmese. Pregunte, y no se quede con dudas. Es la mejor manera de ayudar a mantener la salud de nuestros hijos. |